lumbre imaginaria,
gota suspendida del mentón,
tú, manantial crecido
de fuerza incendiaria,
caramelo con tacto de pezón,
no se ni de donde has salido,
sin latir ni vivencia
llenaste tantos folios de color,
tú que hueles a porro y a olvido,
a mancha de experiencia
en el techo de mi habitación.
Este obra está bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.